miércoles, 10 de julio de 2013

:: Inspiración ::

Y la inspiración llega de repente, sin avisar, sin dar mensajes subliminales, sin hacer cita previa, si pedir permiso, sin más, así ¡zaz! aparece.

Puede ser en el autobus, en el parque esperando a alguien, formada en la cola de las tortillas, en el trabajo después de dormir a los nenes y sin mucho que hacer, escuchando música, leyendo un libro, estando de floja, acostada dispuesta a dormir o viendo televisión o en fin, en cualquier parte a cualquier hora.

Y como es a cualquier hora no puedo venir corriendo y meterme al blog y tampoco puedo retener todo lo que pienso en mi gran memoria jugadora de malas pasadas, así que decidí escribir en el momento (aunque sea raro) sobre cualquier cosa que encontrara, al principio fueron servilletas, las hojitas de atrás de las etiquetas adhesivas, después opte por llevar para todos lados pequeños trozos de papel o fichas, de las que utilizaba en la escuela, siempre con la intención de pasarlas al blog en cuanto tuviese alguna oportunidad, pero por una u otra cosa no le he hecho, que porque que ya me vino algo más a la cabeza, o por que ya no siento lo que ese día sentía, o porque simplemente no me dieron ganas.

Así que hoy prometo darme el tiempo necesario para comenzar a transcribir las tonterías, las fantasías, amores, desventuras, y una que otra maldición alguna vez escrita a la carrera; y con más miradas de extrañeza, que la gente al pasar me lanzaba, de las que puedo recordar...
¡Pero qué letra tan fea! =P
Y las que faltan.





























...lunk...

sábado, 6 de julio de 2013

:: Apapacho ::

Toda la semana me había estado sintiendo mal, pero fue el jueves que ese malestar se intensifico, tanto que no me permitía desempeñar mi trabajo al cien por ciento y eso no me agrado nada, pero lo que paso ese día me puso tan de buenas que el malestar ya no me importo.

Yo: (hablando con una compañera que en ese momento me ayudaba a dormir a mis nenes) ¡auh! me duele la espalda, que vergüenza a mis 24 años y con achaques.
Maestra: jajaja no se preocupe, seguro solo le va a dar un resfriado.
Nene: ¿Maestra te duele la espalda?
Yo: Si, me duele un poquito, pero con un apapacho se me quita.
Nene: jajaja (risa burlona) ¿qué es un papacho? 
Yo: =3 un apapacho es así, (lo jale hacia mi, lo abrace, comencé a sobarle la espalda y hacer el peculiar sonido "sh" sh" "sh").

El nene solo se quedo unos minutos, me dijo ¡ya! y se dispuso a ponerse los zapatos. En ese momento yo intente ponerme de pie e hice un pequeño gemido, involuntario, de dolor y me quede de rodillas esperando a que pasara.

Entonces:
Nene: Maestra, te duele, yo te papacho.
Corrio hacia mi y de un brinco me abrazo, me comenzó a sobar la espalda y hacer "sh" sh" "sh".
Y dijo: ¿ya no te duele maestra?
yo: =3 No nene, ya no me duele, tu apapacho me ayudo, muchas gracias. =3
Nene: cuando te duela otra vez me dices y yo te papacho.

Y, ya, volvió a intentar ponerse los zapatos.

La maestra y yo nos quedamos viendo con sonrisas embobadas, yo con una que otra lágrima impertinente en los ojos. 

Y ahora estoy aquí en casa, de vacaciones forzadas porque el gran malestar no era otra cosa que una buena contagiada de varicela, que algunos de mis nenes hicieron favor de pegarme. =P

Recuerdo ese día y cada vez me voy convenciendo más de que amo a mis nenes, no quiero ni imaginar cómo será el día en que, por una u otra razón, dejé de verlos...

...lunk...

miércoles, 3 de julio de 2013

:: ¡Oh! ::

¿Cómo?, ¿no te gustan los libros?.
Bueno no es tan malo, no es que sea una regla ni una obligación que le agraden o que le guste leer; y tampoco es necesario que lo hagas para estar conmigo, pero...

Me explico, yo contestándole a la ¿petición? que siempre hace, esa de "cuéntame algo", y como "tan buenos amigos" somos le conté del libro que termine de leer, le conté de lo que trataba y de lo hermoso que me pareció.

Debí imaginar algo cuando me dijo "usted y sus libros", pero no lo hice y continué hablándote de el y al terminar, cuando le tocaba decir algo a él, solo fue algo como: "bueno, sigue viviendo en el mundo donde te calientan la cabeza con letras, que hueva" O.o

Y entonces... cada vez que le habla de de mis libros y de mis historias; de los personajes, de sus sufrimientos, de sus alegrías, de sus dudas y de sus miedos, que muchas veces me apropiaba; ¿se aburría?, ese "cuénteme de qué trata" era fingido, ¿sólo porque es demasiado educado y eso le enseñaron que debía preguntar?...

Y entonces, cuando le decía que mis libros me recordaban a él ¿qué pensaba en realidad?, ¿le causaba gracia?, ¿le daba "hueva"?, ¿solo preguntaba para no quedar mal?.

Me decepciona, no el hecho de que le parezcan aburridos, al fin de cuentas no es obligatorio que le gusten, me decepciona la gran/pequeña mentira que me decía cada vez que yo le contaba de alguno...

Tal vez hago una tormentota en un vaso con agua, o exagero, o tan lo quiero dejar de amar que cualquier pretexto sirve para intentarlo...

¿Pretexto éste? si, puede ser, intento ya no quererlo pero ese "sigue viviendo en el mundo donde te calientan la cabeza con letras" me sigue zumbando en la cabeza...

...lunk...                                                                                                XIII